Acá me tenés. Desnudando mi alma, regalando mi punto de vista, comodando mi corazón para darte tu lugar. Destapo mis defectos y dejo ser, quito barreras, suprimo intereses.
No existe el demasiado, es peligroso pisar lo poco y lo 'necesario' es mala palabra. Los hechos se convierten en palabras, nos atragantamos con el aire y con simplicidad tenemos qué decir.
Los sentimientos no son un laberinto, no más. Esto es directo, es hermoso, es tan complejo como un abrazo pueda llegar a ser. La soledad no es más que estar acompañados por nuestra cabeza, porque nunca estamos solos.
En este mundo amar no da miedo, y dejar de hacerlo es imposible. Las pequeñas cosas son las más ricas en contenido, los defectos son hermosos y lo imperfecto es perfecto sólo por existir.
Sabemos lo que queremos con solo mirarnos al espejo o encontrarte en los ojos del otro, porque ningún deseo se interpone, porque nuestros caminos son paralelos y sólo se cruzan para ayudar y acompañar, nunca para estar en contraposición.
Prevalece la pantomima, pero solo para expresarnos con un gesto. Porque lo sentimos y no formamos parte de una farsa.
Las cosas que debiéramos enfrentar no lo haríamos solos, y no dan miedo, estamos acompañados para demostrar cuán bien se siente resolver, desatar y lograr que nunca se vuelva a formar y nudo, ya que el único que existe, el único nudo, es el que te mantiene con aquellos que logran expandir tus pulmones, que tu sangre bombee a una velocidad mayor, los que hacen ver todo como un cielo azul sin ninguna interrupción.
Y cuando abrís los ojos caes en la cuenta que fue un destello de ilusión, un retazo de sueño.
En el Bonid CLIX
Hace 59 minutos


